martes, 23 de febrero de 2010

LA AVENTURA DE SER MAESTRO


Me encanto esta lectura, me dío muchas pautas para reflexionar sobre mi práctica docente pero sobre todo para mejorarla. Me identifico totalmente con esta frase: "se aprende a ser maestro por ensayo y error", ya que en la escuela se te da la teoría pero cuando te enfrentas a una realidad con muchos matices los cuales se alejan mucho de la teoría, te das cuenta que requieres muchas otras habilidades y cualidades que no siempre se aprenden en un libro.

Aún estoy en el proceso de ir construyendo mi identidad como docente; es momento de cuestionarla y reflexionar sobre mis fortalezas y debilidades; me anima y me reta a covertir mis clases en una aventura, en una experiencia unica para mis alumnos y para mi.

Cuando el autor hace referencia a "pensar y sentir " me traslada a mi aula y a la pobreza a la cual muchas veces he convertido mi clase ¡ Que difícil tarea hacer pensar y sentir! Al proseguir con la lectura me pregunto: ¿ Cómo no he podido percibir que mis estrategias didácticas dejan mucho que desear ?, por que tal vez me encajoné en una forma de enseñar y no he buscado la innovación de acuerdo a las necesidades de mis alumnos y del contexto histórico en el que estamos; es decir los alumnos contemporáneos necesitan encontrar respuestas acorde a su realidad; por lo tanto mi práctica debe popiciar en mis alumnos se cuestionen y se enfrenten consigo mismos y lo que sucede con su entorno; que mis enseñanzas les provoque investigar, tener hambre de saber más.

De cierta forma me siento preocupada y triste al darme cuenta que mi "humildad " para enseñar va perdiendo su rumbo, por que digo esto; por que me he olvidado de favorecer a aquellos alumnos que requieren mi dedicación y paciencia más precisa. Esto debe ser parte de mi identidad como maestra, pero sobre todo visualizarlo y concientizarlo para llevarlo a la practica.

Esta lectura me ha conmovido y además me tiro del pedestal donde me había puesto ya muy comodamente ¡error! creer que muchas habilidades y cualidades como maestro ya las tengo y que no sienta la necesidad de seguir innovando,creciendo. Cuando el autor expresa: "pensar y sentir y hacer pensar y sentir" es realmente cuestionante: ¿ Cómo puedo yo lograr eso en mis alumnos? ¿ Cómo tendría que ser mi práctica paar provocar todo ello? cuanta entrega, compromiso y humildad hay en ello.

Es trascendente guiarles a comprenderse y a entender el mundo que los rodea y es entonces cuando me surgen las preguntas: ¿ Cuándo me he detenido a preguntar a mis alumnos, si lo que aprenden en el aula les ha ayudado a comprenderse? ¿ Si lo que les enseño, responden a sus dudas sobre su entorno y la relidad en la que viven?. Yo creo que me he convertido en una maestra que da respuestas que podrían encontrar en un libro y no en una en la que encuentren respuestas útiles para la vida.

Sin duda la comunicación es un arte que no cualquiera llega a dominar y en muchas ocasiones me ha pasado que al explicar un tema a los alumnos siento que me lo estoy explicando a mi misma, olvido la modulación de la voz o de interrumpir mí diálogo para interactuar con los pequeños; por lo que acertadamente el autor menciona la importancia de adquirir y reflexionar con una actitud autocritica la de avanzar en nuestras habilidades de comunicación.

Vamos a referirnos al tema de la disciplina, como ya bien hace mención el autor "la mejor disciplina no es aquel maestro que controla o mantiene siempre callado al grupo sino aquel que tiene bien organizada la clase, la mantiene ordenada através del diálogo y que todos los miembros del aula conozcan las reglas y las respeten.


Sin duda apesar de tener más errores que aciertos, siempre estaré orgullosa de ostentar el título de maestra y de ser una pieza más de aquellos que transforman vidas.






lunes, 22 de febrero de 2010

Mi confrontación con la docencia.


Mi experiencia cuando inicie la docencia no precisamente estaba plagada de grandes conocimientos y habilidades; por lo cual mis primeras clases eran monótonas y tradicionalistas, sin olvidar que me era muy difícil realizar las planeaciones, adecuaciones curiculares,etc.,etc.

Por lo consiguiente mis alumnos aprendían muy pocoy además supongo se aburrían como ostras; aunque en mi carrera tuve la oportunidad de estar en el área educativa en ese momento no estaba interesada en perfilarme en esa área ya que mi trabajo en esa época requería de conocimientos y habilidades enfocados en el área social; como ya lo dijo un compañero en su narración : los maestros que ostentan el titulo "solo por que ya no le quedo otra", ciertamente puede ser uno de los más grandes males que aquejan a la educación. En mi caso lo digo honestamente he aprendido a amar mi profesión y a prepararme para desempeñarla efectivamente.

Para mi ser maestro no solo implica preparar niños en el área académica ; significa formar hábitos (limpieza,orden,puntualidad,presentación, calidad,etc.),ser promotora de valores día a día desde mi ejemplo ya sea con el trato con mis compañeros , al tratar a mis alumnos con respeto, cuando exijo responsabilidad de la misma manera en la que yo responsablemente prepraro mi clase y mi desempeño en el aula.

Promuevo en mis alumnos la actitud positiva, la perseverancia para lograr sus objetivos, la responsabilidad que tenemos por mejorar nuestro entorno, actitudes y valores que nos hacen mejores personas, el trabajo en equipo que tanta falta le hace a este país.

Para un niño la figura del maestro debe representar: respeto,admiración, energía, responsabilidad, confianza, triunfo, sabiduría, conocimientos, liderazgo, compromiso,etc., por lo tanto ser maestro es todo un reto como persona ya que me exige y me compromete a seguir creciendo académicamente y espiritualmente para así poder "trascender" en la vida de otros.



" Pensar y sentir y hacer pensar y sentir "